Para quienes aman a Dios, todo contribuye para su mayor bien: Dios endereza absolutamente todas las cosas para su provecho, de suerte que aún a quienes se desvían y extralimitan, los hace progresar en la virtud, porque se vuelven más humildes y experimentados.

SAN AGUSTÍN

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lunes, 7 de octubre de 2013

Carta de Sergio Fajardo a Compromiso ciudadano

CARTA A COMPROMISO CIUDADANO

Amigas y Amigos,

Quiero compartir con ustedes mis reflexiones, a mano alzada, en forma muy breve
y sobre la marcha, acerca de este mundo de la política nuestra y la política Verde.
Para mi la “experiencia verde” ha sido una gran frustración. Se desvanecieron
muchos sueños. No fuimos capaces de pasar de discusiones atadas a intereses
personales, poderes pequeños, nunca explícitos: un mundo oscuro en muchos
sentidos. Nunca nos preocupamos por construir, en serio, una identidad y en
contadas ocasiones vislumbramos algo que nos permitiera pensar y unirnos con
algún ideal o proyecto de altura. La verdad es que esta historia es la historia de la
incapacidad, de la falta de ideales, de sueños. Tristemente, relaciones artificiales,
interesadas, en la mayoría de los casos oportunistas y, siempre, coyunturales.
Decepción y desconfianza. Se dice que así es la política.

Cuando escucho y leo lo que está pasando ahora, vuelvo a la misma película. No
ha cambiado nada y, si nos decimos la verdad, no podrá cambiar. En ningún
momento nos sentamos a discutir lo que pasó, jamás hablamos de lo que hemos
hecho, de lo que pensamos y queremos. No es un problema de personas.
Conozco muchas y sé lo valiosas que son y lo que significan, las aprecio y admiro.
Es un asunto muy sencillo: No tenemos principios ni sueños compartidos. Nunca
construimos unas reglas claras. Así es imposible que salga algo diferente. Puede
“sonar la flauta política” en un segundo, pero será efímero: vendrá un entusiasmo
oportunista y luego se desinflará. Todo termina siendo una maniobra electoral.
Siempre estaré agradecido con las personas que han dedicado tiempo y esfuerzos
a trabajar por el sueño de Compromiso Ciudadano. Es un grupo extraordinario. La
semilla está sembrada. Creo y quiero profundamente lo que hacemos, le he
dedicado mi vida a estos ideales, cada día los valoro más, pero también soy
consciente de mi incapacidad para ayudar a crear las condiciones para que
nuestros amigos y amigas puedan participar, destacarse y ser protagonistas. Los
errores cometidos están ahí para reconocerlos y no repetirlos. No puedo
oponerme a los avances de otras personas que tienen derecho a ensayar y a
encontrar y descubrir nuevas alternativas. No quiero ser un obstáculo.

Pienso que nuestro poder es otro, el de nuestros orígenes cuando éramos un
grupo de indignados que llegamos a la política cargados de ideales y sueños.
Unos indignados que nos atrevimos a participar y a organizarnos para llegar al
poder. Llegamos e hicimos. Estamos haciendo. Ese es nuestro aporte. Nuestro
gran aporte. No tiene sentido cambiar y perder la identidad. En toda intervención
que hago escribo nuestra fórmula: Coherencia + Consistencia=Confianza. Esta esy tiene que ser la fórmula. Estoy seguro de que hay formas contemporáneas de
organizarse y mantenerse vigentes en política sin tener que repetir la historia
conocida, y romper con la coyuntura fatalista que señala que es ahora o nunca y
que estamos obligados a hacer algo que no queremos en aras de alcanzar la
salvación. Si algo nos ha caracterizado es la inteligencia y capacidad para
construir nuevas formas de acción política que están acordes con nuestra
identidad. Se puede, se debe.

En oportunidades algunas personas de muy buena fe me dicen que es importante
“que tenga un partido para el 2018”. La verdad es que en el 2018 no he pensado,
ni pensaré en esos términos. Ya son muchas las experiencias y tengo claro que no
haré política que no sea por ideales y sueños, esa idea de juntarse para ganar
termina en una falacia. Nos encontramos con principios, programas y palabra. De
resto, no vale la pena.
Un abrazo, Sergio.

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