Para quienes aman a Dios, todo contribuye para su mayor bien: Dios endereza absolutamente todas las cosas para su provecho, de suerte que aún a quienes se desvían y extralimitan, los hace progresar en la virtud, porque se vuelven más humildes y experimentados.

SAN AGUSTÍN

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domingo, 30 de enero de 2011

EL DULCE SABOR DE UNA MUJER EXQUISITA


(Gabriel García Márquez)


'Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz. Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo, es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida. Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos, es aquella que sacrifica su sueño temporalmente por hacer felices a los demás. Una mujer exquisita no es la más ardiente sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama. Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer firme de carácter qué puede decir NO.


Y un HOMBRE........UN HOMBRE EXQUISITO es aquel que valora a una mujer así.............. Que se siente orgulloso de tenerla como compañera.... Que sabe tocarla como un músico virtuosismo toca su amado instrumento..............
Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles, desde lavar platos y atender tripones, hasta devolverle los masajes y cuidados que ella le prodigó antes... La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser 'Muy machas' nos llevan gran recorrido... ¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos el regalo solamente por la vistosidad de su empaque... ¡Tonto y mil veces tonto el hombre que come mierda en la calle, teniendo un exquisitísmo manjar en casa'.

jueves, 27 de enero de 2011

Microproyectos de la Embajada de Alemania 2011

La Embajada de Alemania en Bogotá cuenta anualmente con un Fondo el cual apoya microproyectos de cooperación en Colombia.

Estos microproyectos son manejados directamente por la Embajada y por lo tanto permiten brindar ayuda rápida, eficaz y flexible en situaciones de emergencias o para satisfacer necesidades básicas de las poblaciones más pobres o vulnerables.

Los microproyectos que se apoyan son aquellos que la entidades locales, públicas u otras organizaciones (por ejemplo ONGs, grupos de auto ayuda, instituciones gubernamentales, iglesias, etc) no están en capacidad de financiar. Asimismo los linamientos del Fondo exigen que, a manera de contrapartida, la entidad beneficiaria se comprometa con un aporte propio al proyecto.

Dependiendo del tipo de cambio, el Fondo puede financiar proyectos entre un monto mínimo de aproximadamente de 5 millones de pesos y un máximo de 30 millones de pesos. Los proyectos presentados no necesariamente deben aspirar a la suma máxima de financiamiento. También se apoyan microproyectos que soliciten un monto inferior.

Informaciones adicionales como por ejemplo los Formularios de Solicitud, la Hoja Informativa y ejemplos de microproyectos que han sido seleccionados se encuentran en la página web de la Embajada de Alemania en Bogotá www.bogota.diplo.de bajo la sección de desarrollo y cooperación.

El cierre de la convocatoria es el 15 de mayo de 2011

Reunion BAC

Valledupar, 27 de Enero de 2011

Señores
Miembros Junta Directiva
Banco de Alimentos
La Ciudad

Asunto: Asamblea Banco de alimentos

Cordial saludo:
La Gobernación del Cesar y el Nodo Cesar Emprende a través del Programa de
Empresarismo Social busca beneficiar a la población vulnerable, desplazada y
desmovilizada del departamento, promoviendo la generación de ingresos, entre otras
actividades mediante el desarrollo y la ejecución de colectivos empresariales.
Uno de estos colectivos es el BANCO DE ALIMENTOS Y RESTAURANTE
COMUNITARIO de Valledupar que además de generar empleo, busca establecer alianzas
público privadas con el fin de ofrecer alimentos balanceados y oportunos a un segmento de la población vulnerable de Valledupar.
Por tal motivo, la Gobernación y el Nodo Cesar Emprende le hacen extensiva la invitación a participar de la Asamblea general que se realizará el día martes 1 de febrero de 2011 a las 4:00 p.m. en las instalaciones de la Fundación Cristo Llama a tu Puerta, ubicado en la Calle 16 B No. 11 - 62 barrio Loperena. Esta reunión tiene el propósito de formalizar la participación de sus miembros, aprobar la modificación de los estatutos, realizar la conformación de la nueva Junta directiva y hacer el nombramiento del nuevo director de la Fundación Banco de Alimentos y Restaurante Comunitario de Valledupar.

De antemano agradezco la atención a la presente comunicación y espero contar con su
valiosa asistencia.
Atentamente,

EUFEMIA ROSA PEREZ ARIZA
COORDINADORA NODO CESAR EMPRENDE

lunes, 24 de enero de 2011

Ingeniero Industrial UDES

Perfil Ocupacional

El Ingeniero Industrial de la Universidad de Santander, con el desarrollo de sus competencias está en capacidad de:
Generar y gestionar proyectos de creación de nuevas empresas, con base en los sistemas administrativos y de manufactura que apoyan la producción de bienes y servicios. Diseñar e implantar políticas de seguridad, higiene, salud ocupacional, y en general todas las relacionadas con el bienestar y desarrollo del talento humano en las organizaciones, de acuerdo con las exigencias legales.
Diseñar y planear procesos de producción limpia, a partir de métodos y mediciones del trabajo, ingeniería de instalaciones, y control de inventarios; asegurando y garantizando altos niveles de calidad con el fin de responder a los requerimientos de los mercados globales. Investigar, desarrollar y evaluar proyectos de inversión que apoyen el desarrollo regional, nacional e internacional.
Administrar y/o Asesorar empresas de los diferentes sectores económicos, para lograr incremento de productividad, calidad y mejoramiento de la posición competitiva.
Aplicar y desarrollar sistemas computacionales y de información que fortalezcan la cultura organizacional y apoyen la toma de decisiones.

Lo anterior complementado con:

Un manejo técnico de un segundo idioma como estrategia de transferencia de tecnología y modernización de procesos productivos orientados a la globalización.
Habilidades comunicativas y de liderazgo que faciliten el trabajo en equipo orientado al logro de objetivos.

Perfil Profesional

El Ingeniero que egresa de la Universidad de Santander, caracteriza, aprovecha, y transforma las fuerzas y recursos naturales para producir bienestar; actúa bajo conceptos técnicos, sociales, humanísticos y económicos que le permiten maximizar el rendimiento, a partir de la conservación del medio ambiente y de las culturas que conforman los diferentes conceptos.

El Ingeniero interpreta y asimila el proceso de las ciencias para desarrollar proyectos, diseños y técnicas de ejecución eficaces que se requieran; se basa en el conocimiento de la ley y las políticas tecno-económicas que se generan a nivel local regional y nacional.

viernes, 21 de enero de 2011

Daniel Coronell, Un orgullo!

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Nacimiento 25 de octubre de 1964
Bogotá D.C., Colombia
Nacionalidad colombiana
Ocupación Periodista
Cónyuge María Cristina Uribe
Hijos 2

Daniel Coronell es un periodista colombiano nacido el 25 de octubre de 1964[cita requerida] en Bogotá Es director del informativo televisivo Noticias Uno del Canal Uno y columnista de la revista Semana.


Carrera profesional
Coronell es bachiller del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario de Bogotá y Comunicador Social-Periodista de la Universidad Externado de Colombia. Cursó estudios de Especialización en Suiza y España. Ha sido profesor de las Universidades Javeriana y Externado de Colombia y actualmente lo es en la Especialización en Periodismo de la Universidad de Los Andes. Igualmente es Senior Research Fellow de la Universidad de Stanford, así como investigador y profesor visitante (Senior Visiting Scholar) de la Universidad de California, en Berkeley.

Ha sido periodista de televisión desde el inicio de su carrera y en esa condición se desempeñó como coordinador general de los informativos Noticiero de las 7 y Noticiero del Mediodía, jefe de redacción del Noticiero Nacional y director de los programas periodísticos Protagonista y Magazín 7:30. Coronell fue director de NTC Noticias (antecesor de Noticias Uno) y de Noticias RCN.

Reconocimientos
Coronell ha obtenido en seis ocasiones el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar:

1987: “Mejor Crónica en TV”
1989: “Mejor Reportaje”
1992: “Mejor Trabajo Cultural”
2007: “Mejor Columna de Opinión”
2008: "Mejor seguimiento a una noticia en TV" y "Mejor Investigación en TV"
En 2009 obtuvo el máximo galardón a un trabajo en televisión entregado por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano - Cemex, por el trabajo Un crimen casi perfecto,[2] elaborado en 2007 con un equipo de Noticias Uno.[3]

Amenazas y exilio
Coronell es conocido por sus posiciones críticas frente a la actualidad colombiana y mundial. Sus escritos han criticado en diferentes oportunidades al gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, al presidente de Venezuela Hugo Chávez, a dirigentes políticos colombianos activos y retirados, a líderes paramilitares, a grupos guerrilleros colombianos y al mundo del narcotráfico, entre otros sectores.

En agosto de 2005 el periodista se exilió en Estados Unidos, junto con su esposa, la también periodista María Cristina Uribe, y su hija. Coronell había recibido amenazas de muerte mediante llamadas telefónicas, coronas fúnebres y mensajes de correo electrónico. Según las investigaciones del propio Coronell,[4] confirmadas más adelante por las investigaciones policiales, el ex congresista Carlos Náder Simmonds, quien reside en España y además es mencionado por Fernando Garavito en su biografía no autorizada de Álvaro Uribe[5] como muy cercano al ex presidente de Colombia,[6] estuvo al parecer detrás de las amenazas electrónicas en contra de Coronell.[7] En su defensa ante la prensa, Náder dijo que muchas personas usaban su computadora, incluyendo los hijos del presidente Uribe.[cita requerida] Náder estuvo en prisión en Estados Unidos por tráfico de drogas y nunca fue enjuiciado por las amenazas.[8]

Coronell y su familia decidieron regresar a Colombia en julio de 2007. Pocos meses después se vio envuelto en una discusión, al aire, con el Presidente de la República, a través de una de las radiodifusoras de la capital colombiana.[9]

En febrero del 2010, en su artículo en la revista Semana denuncio anormalidades en la financiación de la campana presidencial del precandidato Andres Arias (exministro de Agricultura).[

Agarrón familiar por el Festival Vallenato

por ALONSO SÁNCHEZ BAUTE

Al año siguiente a la muerte del presidente López Michelsen (2008) –ideólogo del Festival Vallenato al que luego dieron forma Consuelo Araújo Noguera, Rafael Escalona y Miryam Pupo Pupo‒, el presidente de su Fundación, Rodolfo Molina Araújo, pidió a su prima hermana, María Consuelo Araújo Castro que se encargara de la organización de un foro –que luego se convirtió en panel‒ para homenajear la memoria de quien fuera uno de los vallenatos más insignes (López Michelsen se tiene por tal pues su abuela, Rosario Pumarejo, nació y creció en Valledupar).

Araújo Castro, ex canciller y ex ministra de Cultura, buscó el consejo de los hijos de López Michelsen para que fueran ellos quienes designaran a los oradores del evento. Felipe y Alfonso sugirieron a Álvaro Castaño para que expusiera su semblanza cultural; a Jaime García Parra, quien fuera ministro de Minas durante el Mandato Claro, para que se encargara de contar la visión de López frente a los hidrocarburos y; a Álvaro Escallón, para que se refiriera a la amistad. Por su parte, Juan Manuel dio el nombre de Ernesto Samper Pizano para que adelantara una ponencia sobre el López político.

El evento, desarrollado en la biblioteca de Valledupar, tuvo momentos de alegría y otros de mucha emotividad. Cerró con la voz de López Michelsen grabada en una entrevista concedida a la HJCK ‒quien también guarda la grabación de este mismo homenaje‒ donde el presidente advierte que quisiera ser recordado como un hombre feliz. Acto seguido, María Consuelo Araújo, en su papel de moderadora, invitó a los asistentes a un almuerzo en una sala vecina.

Varios testigos recuerdan entonces una voz engolada cargada de verborrea que provino de entre los asistentes. Se trata de una de esas voces cuyo dueño no tiene que identificarse porque es su sello y marca de reconocimiento en el país: la del abogado Evelio Daza Daza, quien se quejó con Araújo por no haberlo llamado al estrado para leer la ponencia que sobre el presidente él había juiciosamente escrito.

“Para mi fue una sorpresa”, recuerda de ese momento Conchi Araújo. Según afirma, ella nunca fue informada de que La Polla Monsalvo ‒la presidenta de la Fundación Festival Vallenato antes de Molina Araújo‒ hubiera enviado a Evelio Daza no sólo una invitación por escrito para participar en tal evento sino incluso los tiquetes de avión para que se desplazara de Bogotá a Valledupar (tiquetes que él asegura haber devuelto).

Al día siguiente, muy temprano en la mañana, el periodista radial Carlos Quintero Romero entrevistó a Evelio Daza en su emisora Maravilla Estéreo mientras Rodolfo Molina Araújo habló en nombre de esta fiesta que en abril cumplirá 44 años. Buscando no hacer una tormenta en un vaso de agua, Molina minimizó el error, lo que también fue un error. Según sus propias palabras, repetidas a los cuatro vientos en Valledupar, Daza Daza luego lo amenazó: “Me vas a pagar el haberte burlado de mí”, dicen que dice que dijo.

Pocos meses después, Evelio Daza instauró una demanda en contra del Festival alegando que los terrenos donde fue construido el parque que hospeda a la famosa fiesta desde principios de siglo pertenecen a manos particulares. “Yo no había visto cosa que le haya dolido más a Evelio Daza Daza, que la vetada de la familia López a participar en el foro sobre la vida del doctor López Michelsen en el festival”, escribió Fredis Montero Cabello, un reconocido personaje del “mundo vallenato”.

De ser esto cierto, Evelio Daza convirtió un resentimiento personal en el estandarte que tiene pendiendo de un hilo el evento folclórico más importante del país. El mismo al que, en lo que parece ser un entierro de décima, le arrastran tierra toda suerte de enemigos familiares, personales, políticos y los gratuitos que nunca faltan, entre quienes se cuentan espontáneos de los medios de comunicaciones que azuzan sus malquerencias desde la barrera como una forma de demostrar interés por lo que antes nunca les importó: todo el que ha querido revolver sus entrañas ha sazonado estas aguas aprovechando que la tribuna exige sangre. Esto es lo que ahora hay: un sancocho de odios y resentimientos.

No siempre fue así. Hubo un tiempo en que Daza Daza fue una persona muy cercana a Edgardo Maya Villazón, viudo de Consuelo Araújo y padrastro del presidente de la Fundación. La misma Cacica fue una amiga tan dilecta de la familia de Evelio que, tras el asesinato de uno de sus hermanos, asumió el micrófono para evocar en público –como muchos todavía recuerdan en la ciudad‒ ese poema que Manuel Hernández escribió tras la muerte de su entrañable Ramón Sijé: “Tanto dolor se agrupa en mi costado/ que por doler me duele hasta el aliento”.

Quizás por esto Daza Daza arguye que sus motivaciones tienen otro origen: a finales del mandato de Hernando Molina Araújo como gobernador del Cesar, le escuchó decir en una entrevista radial que de la gobernación pasaría a la presidencia de la fundación, “porque fue el legado que heredé de mi madre”. Fue esta frase, asegura el abogado, la que lo convenció de la necesidad de “democratizar el festival, una fiesta que es patrimonio de todos y no de una sola familia”. La verdad es que el festival siempre ha sido de todos. Pero lo organiza una sola familia con dineros que han provenido tanto del sector privado como del Estado. He aquí el quid.

La historia que se cuenta a continuación es triste, pues detrás de envidias, cizañas, triquiñuelas propias de brujas e intrigas políticas manoseadas con letra menuda, están acabando una tradición que llenó de orgullo y gloria a un pueblo que hace cuarenta años pasaba inadvertido en el croquis nacional y, gracias a esta fiesta de acordeones y piloneras, cobró fama allende los muros de la patria. Como en el cuento infantil, Valledupar está a punto de matar la gallina sin reflexionar sobre lo que significará perder sus huevos de oro.

Para comenzar, aclaremos definiciones, pues las palabras –que suelen ser exactas‒ ayudan a confundir. Es cierto que el Festival Vallenato es patrimonio cultural de Colombia. Pero, como diría Clinton, “Es la economía, estúpido!”: no es este el patrimonio que está en juego, sino el material. De hecho, la pelea no es por la fiesta en sí sino por el lugar donde se realiza, aunque es claro que se necesita del segundo para que suceda la primera al tratarse de un evento alrededor de cuya tarima se congregan anualmente más de treinta mil personas. Si no es en ese parque, ¿dónde?

Es la primera vez en mi vida que hablo con Evelio Daza. Lo entrevisto en el amplio patio de la moderna mansión en la que habita durante sus estancias en Valledupar –vive a lomo de mula entre Bogotá y la capital del Cesar‒: una elegante residencia de dos plantas resguardada por altas rejas camufladas entre ramas de árboles de mango. Al timbrar, los primeros en aparecer son dos guardianes que atemorizan al visitante con sus potentes ladridos: un sharpei de pelo negro y un gran danés que, a pesar a su enorme tamaño, se ve disminuido entre los generosos espacios de la mansión (ya luego, durante la entrevista, los que parecían cancerberos infernales se dejan acariciar el lomo sin precauciones. Y hasta baten la cola).

Evelio me saluda con un fuerte abrazo: es amable en su trato aunque, durante la conversación, cada vez que sus palabras necesiten protagonismo recurrirá al mismo tono que el país le conoce (no es que grite sino que habla muy alto). Como sus perros, lo que asusta, luego pasa a ser manso: tan pronto capta la atención de su escucha deja de usar palabras oprobiosas para referirse a los demás y se expresa con los decibeles normales de cualquier persona. Llega a ser tan cálido buscando la aceptación que sonríe entre frases, cuidándose siempre de hablar de pruebas entre cada línea que pronuncia. Habla como político en campaña, enfatizando palabras en nombre propio, como demócrata, democracia, democratización y moralidad pública, contra aquellas utilizadas en tercera persona, como raponazo, corruptela, aberrante y apropiación indebida.

Con anterioridad a esta visita me ha enviado a mi correo copias de los documentos que ha presentado en el proceso en cuestión. La historia que ha convertido en su medalla de honor es la siguiente:

“Interesada la Fundación Festival Vallenato en tener su sede propia, su presidencia (en tiempos de Consuelo Araújo) negoció un predio de nombre La Esperanza con el doctor Diomedes Daza Daza, muerto meses después por un sicario, de un total de ocho hectáreas por las cuales aparece un egreso en la contabilidad de la Fundación por la suma de 43 millones de pesos que se le habrían pagado al doctor Diomedes.

En los vaivenes de la política, que no entramos a calificar ahora, en ese lote apareció construido el Colegio Loperena La Esperanza, obra del entonces gobernador Lucas Gnecco Cerchar, posteriormente archienemigo del Festival Vallenato pero, ante todo, de las familias Araujo y Molina.

Pero así como los miembros comunes de la Fundación Festival Vallenato fueron informados del pago a Diomedes Daza por el lote de ocho hectáreas, nunca tuvieron a la vista el convenio de cesión de un bien llamado lote que por arte de birlibirloque fue a dar a manos de la Gobernación, porque fue el ente departamental el que finalmente recibió escritura del predio La Esperanza en razón al pago que esta entidad, la Gobernación, le hiciera al doctor Diomedes Daza. Salta, pues, a la vista que la Fundación, que se preconizó propietaria de un lote, nunca lo tuvo en verdad”.

Según palabras de Evelio Daza Daza, este terreno -clasificado como bien de uso público- ubicado en la que hoy día, luego de la construcción de un moderno centro comercial hace apenas un par de años, es la zona de más alta valorización de Valledupar, “inicialmente destinado a ser parque de la comunidad para la realización del Festival Vallenato y sobre cuyo suelo el Estado invirtió cuantiosísimas sumas de dineros en su construcción, terminó de la noche a la mañana, convertido en propiedad privada de la familia Molina Araújo, que es lo mismo que decir Fundación Festival de la Leyenda Vallenata”.

Andrés Alfredo Molina Araújo, abogado de su familia, afirma que tiene documentos que confirman la propiedad de la Fundación sobre el lote, y es enfático advirtiendo que las palabras de Evelio Daza son falsas porque “la Fundación es una cosa y, la familia Molina, otra. Estos son sólo seis mientras que de aquella hacen parte treinta y dos personas, la mayoría de los cuales trabajaron hombro a hombro con La Cacica”.

Junto con Dario Pavajeau y otros nombres de amplio reconocimiento en la ciudad, Molina se refiere a La Polla Monsalvo, Nora Angarita, Omaira Herrera, Lourdes Baute y otras mujeres a quienes la antropóloga Gloria Triana llamó en su momento “las misioneras del vallenato”, por trabajar toda la vida gratis en la realización de esta fiesta. Igual cosa asegura de sí mismo Andrés Molina: “Ninguno de los hijos de Consuelo Araújo deroga algún emolumento económico por organizar el Festival. Todos los cargos son ad honorem con excepción del personal administrativo”.

Volviendo a lo de la no titulación de tierras, vale decir que ello sucedió en el año 2000, en vida de Consuelo, por lo que llama la atención que la preocupación de Daza Daza por su restitución haya salido a flote hace tan brevísimo tiempo. En todo caso, para no entrar en detalles que podrían confundir –y hasta aburrir‒ al lector común, saltemos la historia hasta cuando el doctor Evelio Daza instauró este proceso de restitución de bienes dentro de su preocupación por “democratizar el Festival”. Esto sucedió cuando un tercer protagonista cambió de nombre a mitad de la escena. El Procurador General de la Nación, que antes fue Edgardo Maya Villazón, ahora es un abogado santandereano que cobra interés repentino –y en ascenso‒ por la música y el festival vallenato, por lo que a nadie le sorprenderá saludarlo este año por vez primera en alguna parranda de las que se realizan en las épocas abrileñas.

De hecho, en noviembre de 2010 el Procurador General, Alejandro Ordoñez, “en histórico precedente –cuenta Evelio Daza Daza-, se trasladó a Valledupar y, en rueda de prensa, fue enfático en afirmar que el parque es propiedad del municipio y conminó al Alcalde, que estaba allí, a exigir la devolución de este importantísimo bien, anunciando además que había instaurado una acción popular contra los acuerdos del Concejo de Valledupar, y de la escritura en virtud de la cual la familia Molina Araújo consumó su raponazo”.

Hace un tiempo, la española Salud Hernández también metió baza en el asunto al contar que “La Fundación no sólo vende las boletas, cuyo número exacto se desconoce, y se queda con el dinero, sino que obliga a las casetas, a todo vendedor ‒a los que carnetiza‒, o lo que instalen en el recinto, a pagar un peaje.

También cierran otros lugares y cobran por la entrada y por el espacio público, como el Coliseo de Feria, La Pedregosa… Y los patrocinadores -Comcel, Bavaria, Old Parr, entre otros- pagan una cantidad que tampoco la Fundación revela. ¿A dónde va esa plata? Al mismo saco, suponemos, porque desde 1987, año en que la Fundación se hace cargo del Festival (entonces celebrado en la Plaza Alfonso López), sólo hicieron un reporte y no es confiable, al carecer de soportes y detalles”.

El festival es la joya más valiosa de la corona de Valledupar. Su éxito –y el de La Cacica‒ ahora se reclaman. “En Valledupar no importa el beneficio personal o colectivo sino joder al otro”. La frase la escuché de boca de un reconocido gestor cultural que me rogó reservarme su nombre. Le cumplo, pero transcribo lo que dijo a continuación: “El de Evelio es un show de pelea de gallos donde se enfrenta un gallo espuelón con otro que no ha perdido ni una sola pelea”. La metáfora no puede ser más exacta: el pueblo exige sangre y la arena está caliente. Tratándose de una joya tan preciada, ¿no habría sido mejor negociarla con cabeza fría?

Andrés Alfredo Molina reconoce “que ha habido fallas en el manejo del Festival: es cierto que la Junta Directiva debería ser más democrática”, mientras lamenta que la fiesta que dio grandeza a su tierra “esté siendo cuestionada y deslegitimada a modo de cuenta de cobro por los enemigos políticos de los Araújo”. Lo dice afirmando que Evelio Daza es “el muñeco de un ventrílocuo que permanece oculto”.

En Valledupar se ventilan varios nombres que hablan de la erisipela que la familia Araújo genera en el país tras aglutinar un desmesurado poder político y social, al estilo del hibris de la Grecia clásica, durante los últimos años. Siendo el Festival el último bastión familiar, su entrega ¿saciaría este odio?

En todo caso, según escuché en labios de Jaime García Márquez, “la historia no es generosa con las empresas culturales que pasan a manos del Estado”. Irónicamente, hace unos años, cuando el Carnaval de Barranquilla enfrentó una de sus peores crisis organizativas, tomaron como ejemplo el Festival Vallenato para privatizarse. El Festival de Cine de Cartagena, con sus logros y aciertos, se mantiene activo por similar razón, lo mismo que el Festival Iberoamericano de Teatro, en contra de las tormentas que han venido enfrentando las fiestas del mar desde cuando la alcaldía de Santa Marta se adueñó de sus cuarteles.

Organizar una fiesta de la magnitud del Festival Vallenato no es tarea que se aprende de la noche a la mañana (los últimos cuatro días de abril de cada año han entrado a la ciudad hasta ochenta mil visitantes que han movido un turismo de entre doce y quince mil millones de pesos. Enfatizo para evitar malos entendidos: no es a la Fundación Festival Vallenato adonde ha llegado este dinero –a las cifras que los Molina manejan las resguarda un hálito de misterio- sino al sector del turismo en Valledupar). Valledupar ni siquiera tiene secretario de cultura o de turismo. ¿Quién le pondrá la cola al burro?

Evelio Daza Daza dice que tan pronto gane su pretensión, en adelante la fiesta pertenecerá a todo el pueblo. Tal cual ocurre hoy día. Pero, ¿quién la organizará? Evelio es abogado de la Nacional y fue su decano más joven –cuando tenía 26 años-. Luego se dedicó a la docencia en materias de penal. En el ejercicio del derecho condujo dos de los procesos más sonados –y rocambolescos- de los últimos años. Aquel contra Royne Chávez, el ex de Marbel, y el de Diomedes Díaz por el asesinato de Doris Adriana. En ambos casos los acusados terminaron en la cárcel.

La revista Semana lo definió en una entrevista como un hombre de “ademanes histriónicos y acento de costeño cachaquizado”. La página en Facebook de apoyo a su causa lleva el nombre de “Por un festival vallenato democratizado”. Suena rimbombante pero ya tiene cuatro mil seguidores versus casi veintiún mil que apoyan la página oficial del Festival. Esta cifra no importa, pues las posibilidades de ganar el pleito están de su parte. Por eso, más allá de lo jurídico, no se tenga la siguiente como una pregunta venenosa sino como una preocupación práctica: ¿cómo aterrizará tanta verborrea? Se lo pregunté. “Queremos que toda la ciudad esté de fiesta”. Tal fue, exacta, su respuesta.

Tal cual lo afirma una de las personas que más ha contribuido en las relaciones públicas del Festival Vallenato, que pidió para su vis reserva, lo único bueno que tendría el final que se avizora de esta fiesta es que ”de nuevo volverán las parranditas caseras, aquellas que las marcas y el marketing han venido acabando con el festival”. Si aquello sucede, la pregunta obligada es ¿logrará el Festival renacer de sus cenizas?

jueves, 20 de enero de 2011

Vladimir Alvarez Claro

Por respeto a la Familia del Sr Vladimir se solicita no hacer comentarios que los afecten a ellos ni a el puesto que ninguno de sus familiares participo o fue complice de lo que paso con Vladimir aca en valledupar. Este espacio fue creado solo con el fin de que el responda y nos pague el dinero a todos.

viernes, 14 de enero de 2011

Conozca los derechos de los conductores cuando les realizan una prueba de alcoholemia

Tomado de.http://www.motor.com.co (Diario El tiempo)

Si sale positiva sin serlo, tiene derecho a una segunda prueba 15 minutos después.
eso puede ocurrir si le realizan la prueba de alcoholemia cuando recién ha ingerido una copa de vino o de cerveza.
Cada vez que decide salir a cazar conductores ebrios, la Policía de Tránsito instala sus retenes en lugares estratégicos de la ciudad o la carretera, cada uno de los cuales consta, al menos, de 10 uniformados.
Al lado del retén reservan un lugar, a donde conducen al 'sospechoso' para que un agente, previamente entrenado por Medicina Legal, le realice la prueba del alcoholímetro. El conductor sopla y el aparato marca el resultado, que luego imprime en una hoja, la cual sirve de prueba en caso de resultar positivo.
Pero, ¿qué tan certera es esa prueba? Totalmente, si el alcoholímetro está bien calibrado y el encargado de manipularlo ha recibido el suficiente entrenamiento por parte del Instituto de Medicina Legal.
Precisamente la Resolución 00014 del 2001 emitida por Medicina Legal es clara al respecto: "Cualquiera que sea la metodología empleada para determinar la alcoholemia, debe demostrarse la aplicación de un sistema de aseguramiento de la calidad que incluya aspectos relacionados con la calibración del equipo, la idoneidad del personal que lo opera, el método utilizado y los demás componentes de este sistema".
Lo anterior busca no solo que la prueba sea lo más 'científica' posible, sino que el conductor que la realiza no 'engañe' al aparato o sea engañado por éste.

"La gente cree que con ingerir menta o asumir una posición seria y rígida engaña al alcoholímetro -asegura un policía de tránsito de Bogotá abordado por esta sección-. Pero la verdad es que la sudoración, el parpadeo lento y el movimiento 'nervioso' de los ojos los delata de inmediato".
Es por ello que, antes de someterlos a la prueba, los uniformados interactúan con los conductores durante algunos segundos: les piden los papeles, les hacen un par de preguntas y miran cómo actúan frente a esos requerimientos. "Uno ya tiene la experiencia suficiente para saber si un conductor amerita soplar", asegura el agente.
Caso distinto es, naturalmente, si quien va manejando un carro tiene todos los síntomas físicos y sicológicos de haber ingerido alcohol, como aliento intenso, dicción enredada y torpeza de movimientos. Aunque ese personaje también requiere prueba de alcoholimetría, el solo el tambaleo es suficiente para la confiscación de vehículo y pase, y la aplicación del comparendo respectivo.

Que no lo engañe el alcoholímetro

El alcoholímetro es una especie de caja portátil con una boquilla, que el conductor debe soplar de manera continua, durante un par de segundos. Esa boquilla es la entrada del aire a un medidor, que registra con exactitud cuánto alcohol ingirió (gracias a unos parámetros previamente establecidos), y lo muestra luego en una pantalla que indica dentro de cuál de los grados de embriaguez está la persona evaluada.
Puede suceder, sin embargo, que el conductor se haya tomado una sola copa de vino, unos segundos antes de coger el timón y que el alcohol, aun muy concentrado en la boca, 'engañe' al aparato. Por esta razón muchos agentes de tránsito obligan al conductor a realizarse una segunda prueba, pasados 15 ó 20 minutos, especialmente cuando no ven signos físicos y sicológicos que los delate.
Pero, ¿qué tiene que ver el aliento con la concentración de alcohol en la sangre? Según Medicina Legal, el alcohol se concentra en la boca porque el etanol es volátil: la cantidad de alcohol, en proporción a la concentración de la sangre, pasa a los sacos de aire alveolar de los pulmones; a su vez, el dióxido de carbono de la sangre entra a los pulmones y es exhalado por estos, alcohol incluido.
"Por eso es posible analizar una muestra de aire alveolar para determinar la concentración alcohólica del aliento y predecir su presencia en la torrente sanguíneo", añade el Instituto. Por eso también es importante demandar una segunda prueba, pasados 15 ó 20 minutos después de la primera, si el conductor está seguro de su inocencia.
Es difícil saber a cuántas copas de vino o vasos de cerveza equivalen los grados de embriaguez pues, como lo explica Medicina Legal, no es igual la reacción frente al alcohol de una persona menuda o desnutrida que el de una grande y sobrealimentada. Por eso las autoridades miden de acuerdo con el número de miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre.

"Resultados menores a 40 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total se interpretan como estado de embriaguez negativo.
Resultados entre 40 y 99 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total corresponden al primer grado de embriaguez.
Resultados entre 100 y 140 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total corresponden al segundo grado de embriaguez.
Resultados mayores o iguales a 150 miligramos de etanol por 100 mililitros de sangre total corresponden al tercer grado de embriaguez".

Esto significa que, puede 'sentirse bien para manejar' o que 'se haya tomado todo' la noche anterior y ni un trago hoy; pero si la concentración en sangre marca más de lo permitido, el conductor es penalizado de inmediato.

Significa también que, cuanto más tome y más rápido lo haga, más pronto alcanzará una alta concentración de alcohol en la sangre. Por eso comer algo antes de tomar hace más lenta la absorción de alcohol y, por lo tanto, 'emborracha menos'.

Consecuecias legales de manejar tomado

Grado 1: la licencia es suspendida entre ocho meses y un año.
Grado 2: la licencia es suspendida de dos a tres años.
Grado 3: la licencia es suspendida entre dos y 10 años.
Reincidencia: se suspende la licencia de por vida.
Para los vehículos de servicio público, de transporte escolar o de los instructores de tránsito, la multa es doble.

Mejor, tome medidas sencillas

*No ofrezca bebidas alcohólicas a quien va a conducir.
*Si tienen un grupo de amigos con el que siempre sale, establezca un sistema de turnos, de manera que haya siempre uno sobrio.
*Si todos toman, dejen el vehículo en el sitio y cojan taxi.
*Recurran a los servicios de conductor elegido para que los lleven y los traigan.

La ley que volvió dolosos a los culposos
Antes de promulgada la Ley 1326 del 2009, el homicidio culposo tenía cárcel para agravantes como la embriaguez o la huida del lugar de los hechos, sin razón justificable. Esa 'cárcel', sin embargo, no era física, pues la pena establecida para homicidios en accidente de tránsito era de 32 meses, menos de los cuatro años que exige el Código Penal para detener al culpable de un hecho delictivo cualquiera.

Pero la Ley 1326 firmada en julio de este año por el Presidente Álvaro Uribe modifica el artículo 110 del Código Penal y establece un incremento de penas para el homicidio culposo, especialmente severo para quienes lo cometen sin estar en sus cinco sentidos.

El artículo en mención ordena ahora que el culpable de homicidio en accidente de tránsito pague cárcel, ya no de 32 meses como estaba estipulado, sino de entre 37 meses (tres años y un mes) y 162 meses (13 años y seis meses).

"Si al momento de cometer la conducta, el agente se encontraba bajo el influjo de bebida embriagante o droga o sustancia que produzca dependencia física o síquica y ello haya sido determinante para su ocurrencia, la pena se aumentará de la mitad al doble", dice el primer inciso del artículo.

Provocar el accidente y volarse también es considerado un hecho punible porque se supone que el culpable pudo haber ayudado a las víctimas y no lo hizo, y eso pudo desembocar en el agravamiento de sus lesiones o en su muerte.


Prueba de sangre, si hay lesionados

Si hay lesionados, el agente debe llevar al conductor a Medicina Legal y solicitar por escrito los resultados de un examen de sangre. Esa es la prueba que tiene para certificar que iba drogado o tomado y que, por esa conducta, provocó un accidente.

ALCOHOLIMETRIA EN COLOMBIA

MUY IMPORTANTE!!!

NO SE DEJEN ENGAÑAR NI PERJUDICAR POR LOS AGENTES DE TRÁNSITO

SEAN RESPONSABLES CON LAS PRUEBAS DE ALCOHOL EN LAS VIAS:

Antes que todo, deben saber que el límite permisible en Colombia es de
4.0 (el internacional es de 6.0)

Suponga que Ud. se ha tomado una copa de vino y se ha comido unos
“tacos”. La Policía de Tránsito lo detiene cuando está manejando, le
exigen la prueba de alcoholimetría y Ud., por decente y honesto, les
dice lo que ha bebido. He aquí lo que sucede a continuación:

1. Con mala actitud el encargado le pide que se baje del vehículo.

2. Frente a Ud. abre un empaque sellado y saca una boquilla nueva
que coloca en el medidor.

3. Le pide que sople. (Para el ejemplo aquí mencionado, digamos
que vino + tacos = aprox. 1.8 de medición). MUCHO OJO, como saben que
la gente se pone nerviosa, estos tipos... se aprovechan y...

4. Le piden que sople de nuevo. NO LO HAGA, porque si vuelve a
soplar, los primeros gases que emitió se acumularán a su segundo
soplido y la medición será ahora de aprox. 3.65. Le piden que sople
otra vez: si lo hace, entonces el aparato marcará 5.46, el Agente
imprimirá el tiquete que emite el aparato, y con ello habrán
construido, ipso facto, "pruebas" que demuestran que Ud. se pasó del
límite permitido.

5. Con el tiquete impreso, ya perdió, porque se acaba de hacer
acreedor a una multa de más de 500 mil pesos y la inmovilización del
vehículo.

Al investigar sobre las sanciones administrativas resulta que: NADIE
ESTÁ OBLIGADO A SOPLAR MÁS DE UNA VEZ...y mucho menos con la misma
boquilla. En caso de dudas, los encargados TIENEN EL DEBER DE ABRIR
UNA NUEVA BOQUILLA para no acumular medidas. Pero recuerden que sólo
pueden exigirle que sople POR UNA SOLA VEZ.

Además, la Resolución 000414 de 2002 del INMLCF de Colombia establece
que el equipo utilizado DEBE TENER LOS CERTIFICADOS DE CALIBRACION
RESPECTIVOS y VIGENTES. Usted, como ciudadano tiene el derecho a
exigir que le muestren tales Certificados, y la persona que practica
la prueba debe tener idoneidad y capacitación DEMOSTRABLE en el manejo
del instrumento.