Para quienes aman a Dios, todo contribuye para su mayor bien: Dios endereza absolutamente todas las cosas para su provecho, de suerte que aún a quienes se desvían y extralimitan, los hace progresar en la virtud, porque se vuelven más humildes y experimentados.

SAN AGUSTÍN

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miércoles, 4 de agosto de 2010

Capacitacion Redes y Alianzas


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La cooperación nacional e internacional ha sido de mucha importancia para la puesta en marcha de programas y proyectos dirigidos a las personas y a las comunidades menos favorecidas.

La cooperación nace paralelamente con las organizaciones no gubernamentales u otras expresiones de la sociedad civil para la solución de problemas o necesidades que atañen a grupos de individuos o personas. La sociedad Civil tuvo que buscar formas de organización permanente para atender a desastres naturales.

Pero no solamente la naturaleza ocasiona desastres, también los provoca el hombre. Por cualquier causa ideológica o política. Tradicionalmente, también el hombre provoca la desgracia a otros seres.

Al parecer los mejores momentos de las organizaciones de la sociedad civil y de las cooperantes se dio en las décadas de los ‘70, ‘80 y ‘90 (para el caso de América Central). De alguna manera este comportamiento tuvo que ver con la situación de la llamada guerra fría que en los países tercermundistas no fue muy fría que digamos, sino más bien cálida. Los enfrentamientos armados estaban a la orden del día en países de América Latina y otros continentes.

Los enfrentamientos trajeron consigo las desapariciones forzosas, secuestros, muertes extrajudiciales, hambre, pobreza, orfandad y cuanta violación a los derechos humanos podamos imaginarnos.

Ante esta avalancha de descomposición social y donde las comunidades más pobres fueron las que más víctimas presentaron, surgió una enorme gama de servicios de las organizaciones de la Sociedad Civil.

Al servicio que las organizaciones locales o nacionales ofrecían a las personas o comunidades, también las cooperantes nacionales y extranjeras sistematizaban sus ayudas o cooperación para brindar un mejor servicio y eficiencia.

Pero la cooperación internacional en el pasado y aún en el presente, responde no sólo a realidades coyunturales de los países, sino al contexto político y económico internacional.

En este sentido podemos decir que la cooperación ha estado condicionada por la crisis de la hegemonía económica mundial o bien por los intereses políticos y comerciales entre los países donantes.

Debemos añadir que la cooperación empezó a fijar esquemas de trabajo con experiencias en otros países o continentes.

Este nuevo rol de la cooperación impuso nuevas reglas del juego y a esas reglas se agregó cierta exigencia y direccionalidad en el sistema de cooperación, es decir, se impusieron patrones o condiciones para financiar este o aquel proyecto.

Lo anterior dio como resultado que muchas de las organizaciones de la sociedad civil, entiéndase, ONGs, fundaciones, comités, etc. entraran al juego de ponerse de moda con las exigencias de las cooperantes.

Este nuevo esquema dio como resultado que, por un lado las organizaciones de la sociedad civil cayeran en malversación de fondos y corrupción.

En ese sentido podemos decir que surgieron organizaciones que hacían de todo por estar a la moda de lo que se está apoyando por las cooperantes. Sin embargo surgieron organizaciones no gubernamentales que se especializaron en temas muy puntuales y surgieron entonces las organizaciones temáticas.

El trabajo de la sociedad civil también se volvió competitivo a partir que los mismos organismos de cooperación internacional se convirtieron en instancias operativas a nivel local o regional. En este juego entraron a jugar un papel determinante los mismos organismos especializados de las Naciones Unidas.

Por otra parte los gobiernos crearon las llamadas ONGs propias, es decir, organizaciones de la sociedad civil mixtas, o sea parte gobierno y parte iniciativa privada. Algunas veces estas organizaciones estaban disfrazadas para acaparar la cooperación y/o evitar el pago de impuestos.

La suma de todo esto fue la creación de un paternalismo en las comunidades sin precedentes. Las personas se volvieron muy hábiles para organizarse en sus comunidades y solicitar ayuda de donde viniera, con tal de contar con ayuda económica. Al final el producto de todo el trabajo fue cero. Cooperaciones iban y cooperaciones venían, pero las comunidades permanecían en el mismo estado de pobreza y miseria o por lo menos, eso es lo que representan para su propia conveniencia. Hablamos de temas como la educación, la salud, los derechos humanos. No se produjo ningún avance, ningún desarrollo en lo económico, social y político.

Por supuesto, no todo es trágico. Existen todavía programas de desarrollo que aún tienen vigencia y nos muestran otra cara de la moneda.

Las organizaciones de la sociedad civil que han logrado mantenerse son aquellas que se especializaron en su trabajo y las que sin egocentrismos conformaron redes nacionales que pueden ofrecer proyectos de desarrollo a un nivel macro.

Las organizaciones federativas de ONGs u otras expresiones nacionales, son las que hoy por hoy presentan las mejores alternativas.


LA COOPERACIÓN INTERINSTITUCIONAL DE LAS ONGs ORGANIZADAS EN REDES NACIONALES O TEMÁTICAS.

Hasta el momento el mejor avance de la sociedad civil organizada ha sido el de la conformación de federaciones o redes nacionales. En este avance sobresalen México, Venezuela, Argentina, El Salvador, Guatemala, Colombia, Estados Unidos, Chile, Brasil, sólo para mencionar algunos.

Su funcionamiento permite el intercambio de experiencias y tecnología de punta para incorporarlas a sus servicios locales.

También permite construir estrategias conjuntas dirigidas a los programas de cooperación nacional e internacional.

Otros aspectos trascendentales de las organizaciones federativas o redes nacionales, sean temáticas o muy generales, son las propuestas que en conjunto emanan hacia los gobiernos de turno.

El trabajo nacional o regional de las organizaciones de la sociedad civil, puede marcar la diferencia para la definición de las políticas estatales. El tema de la cooperación también es de suma importancia para el desarrollo de estas políticas. Su importancia es evidente cuando nos damos cuenta que precisamente hasta los organismos internacionales toman en cuenta a este tipo de organización. Existen ejemplos claros de la presión que las alianzas nacionales y regionales pueden hacer contra los desatinos de los gobiernos de turno de algún país.


LA COOPERACIÓN DE LAS AGENCIAS INTERNACIONALES:

Si la sociedad civil organizada ha tomado nuevos rumbos con la organización de redes nacionales y regionales, la cooperación no se ha quedado atrás. De alguna manera las agencias de cooperación han establecido vínculos entre ellas para el diseño de nuevas políticas de cooperación.

En el caso de la cooperación de la Unión Europea, por ejemplo, tienen bien definida sus prioridades para la cooperación internacional y sabemos que continentes como América, no son de prioridad para ellos.

La Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos, también tiene definida su forma de cooperación y de alguna manera coincide con la Cooperación Canadiense. En los Estados de la Unión, también es importante resaltar el papel que en la cooperación tienen las empresas multinacionales como la Kelloggs, la Ford, etc.

De dice que las diferencias entre la cooperación de los Estados Unidos y la Unión Europea consiste en que la primera es muy paternalista y que la segunda ofrece más participación.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional tienen también sus políticas de cooperación que ofrecen algunas variables, ya sea porque se trata de algún continente específico, o porque va dirigida a poblaciones indígenas. En todo caso, las políticas de cooperación tienen que ver con las políticas que cada gobierno en particular ofrece a estas instancias.

Lo que es importante resaltar es que todo el apoyo va dirigido a proyectos de mediano y corto plazo que son coyunturalistas.


LAS POLÍTICAS DE COOPERACIÓN.

Hasta el momento las políticas de cooperación han estado divorciadas de las verdaderas necesidades, intereses y expectativas de las comunidades. Se apoyan proyectos grandes y pequeños donde sobresalen grandes informes y todos los problemas se resuelven en el papel, pero no en la realidad. Los proyectos o programas carecen de seguimiento y ante la separación evidente de las organizaciones gubernamentales y las organizaciones de gobierno, los programas mueren y solamente quedan como un recuerdo.

La cooperación dirigida directamente de las cooperantes a los gobiernos, o bien de ONGs internacionales a gobiernos, son un fracaso.

En América Latina, por ejemplo, los mejores programas fracasan por los cambios continuos en las políticas de gobiernos. Los nuevos funcionarios gubernamentales siempre llevan agendas de trabajo diferentes a sus antecesores.

Lo grave de esta situación es que la mayoría de programas o proyectos manejados por la ONGs locales tienen la condicionante que deben ser apoyadas o respaldadas por los gobiernos. Entonces, quienes le pueden dar seguimiento son las ONGs, fundaciones u otras expresiones de la sociedad civil organizada que pueden transparentar todo los procesos de seguimiento y presentar auditorias claras y confiables.

CONCLUSIONES:

1. Queremos apoyo a proyectos que surjan de las verdaderas necesidades, intereses y expectativas de las comunidades. En el caso de las poblaciones indígenas, que respondan a sus expectativas étnicas.

2. No queremos apoyo a proyectos cortoplacistas e intrascendentes que sólo sirven a las agencias cooperantes para justificarse a sí mismas.

3. Deseamos negociar proyectos que respondan procesos, a largo plazo que involucren a toda la población, pero principalmente a la población joven que representa el mayor porcentaje de la población del mundo. Son Los niños y los jóvenes quienes representan el futuro de nuestros pueblos. Los proyectos a largo plazo deben prever la forma en que esta población afrontará los problemas del mañana.

4. Un programa de seguimiento es imprescindible para el producto final que se espera de cada proyecto.

5. La cooperación internacional debe cambiar sus estrategias de apoyo. Debe evitar la burocracia que no permite el flujo e intercambio de la información, así como dinamizar los aportes financieros.

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